jueves, 5 de septiembre de 2013

Relojes inteligentes, ¿Para qué?

Con la presentación ayer de los nuevos relojes inteligente Samsung Galaxy Gear y Qualcomm Toq, que se vienen a unir a los Sony Smartwatch y a las sospechas y filtraciones de que Apple y Google están desarrollando sus propias versiones, parece que todos los fabricantes tecnológicos han encontrado un nuevo filón y nadie quiere quedarse atrás. Pero, ¿Cual es la realidad? ¿Existe realmente mercado para este tipo de dispositivos? El smartwatch de Sony lleva algún tiempo en el mercado y las ventas parecen contradecir las prisas de los fabricantes.

El mi opinión mercado hay, pero el planteamiento actual de estos relojes inteligentes está equivocado. Porque como el propio nombre indica, además de ser "inteligentes", son relojes y no puede ser que un reloj necesite recargar su batería todas las noches. Samsung ha anunciado 25 horas de autonomía de su nuevo super-reloj. Y eso será si no lo usas mucho, claro, lo cual es totalmente insuficiente. ¿Realmente quiero un reloj cuya batería no se si me va a llegar a la noche? ¿Y de verdad necesito un reloj con cámara de fotos? ¿Para qué, si ya tengo el móvil? Porque no olvidemos que esos smartwatches se quedan en simples relojes si no tienen un smartphone al lado. Luego está el precio: 300€ de vellón. Nada menos. Algo totalmente desorbitado. Y me he dejado lo peor para lo último: El Samsung Galaxy Gear por ahora sólo es compatible con los nuevos Galaxy Note 3 y Note 10.1 (2014). Eso sí: Anuncian compatibilidad futura con el S3, S4 y Note 2. Así que si eres el feliz dueño de uno de estos teléfonos y te sobran 300€ para gastar en un gadget inútil, estás de enhorabuena

En este sentido, y a falta de ver que harán Google y Apple, probablemente la apuesta de Qualcomm sea la más acertada hasta el momento: Un reloj con pantalla de bajo consumo, autonomía de entre 3 y 5 días, conexión por Bluetooth y carga inalámbrica. La autonomía aun es muy poca en mi opinión, pero algo es algo. Una ventaja de este reloj es que la pantalla no se apaga, a diferencia de los otros comentados. Aunque el precio, que según parece estará alrededor de los 300€ como sus competidores, lo hacen poco apetecible.

Mucho tienen que cambiar las cosas para que siquiera me plantee comprarme un smartwatch. Un reloj que aparte de darte la hora y permitirte programar las alarmas, se conecte al teléfono por NFC o Bluetooth para enseñarte las notificaciones pendientes, te permita leer un mensaje, mail o Whatsapp (que no escribirlo), que tenga una autonomía decente (2 semanas al menos) y alguna funcioncilla más como permitirte cambiar de canción sin sacar el smartphone del bolsillo puede ser interesante. Todo lo demás sobra. O eso o reducen drásticamente el precio y "crean" una necesidad.

Referencias

1 comentario:

  1. Yo creo que es una tecnología que debe evolucionar para encontrar un uso más extenso, pero para usos concretos puede ser muy buena. Si quieren datos comparativos sobre lo que ofrecen las diversas marcas de smartwatchs le recomiendo este sitio

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